Memoria del proyecto docente y de investigación proyecto Bolonia
MEMORIA DEL PROYECTO DOCENTE Y DE INVESTIGACIÓN PROYECTO BOLONIA
  Cátedra     Currículum Vitae     Defensa     Enlaces  
 




> Instituto de Cirugía Estética    
   y Plástica de la Clínica Quirón
   de Barcelona


BREVE RESEÑA HISTÓRICA


Etimológicamente la palabra plástica viene del griego platikos, que quiere decir forma. La palabra cirugía, también viene del vocablo griego cirurguiki que significa actuación manual. Como se deduce, es la especialidad que se ocupa de la cirugía de la forma externa del cuerpo humano, se ocupa de la envoltura corporal.

Dentro del marco histórico, nos hemos de remontar a 3.000 años antes de Cristo donde aparecen las primeras reseñas de intervenciones quirúrgicas que fueron descritas posteriormente en el libro de los Vedas de la India, Estas lesiones eran fruto de las guerras tribales. El primer tratado en el que se habla de intervenciones de cirugía plástica es el libro sagrado llamado Atharva-Veda, del templo de Veda, donde se encontraba el rey, el Dios hindú de la cirugía cuyo nombre era Dhanvantari. En este libro podemos encontrar descripciones de las amputaciones nasales que se practicaban a los adúlteros y que se reconstruían con un colgajo nasal, un colgajo indio que aún se usa en la actualidad. Estas intervenciones fueron detalladas por el cirujano indio Sushruta (siglo VII a.c.) en su libro Sushruta Shamita, en el que se describe el colgajo indio, así como todo el instrumental para efectuar estas operaciones y el entrenamiento con frutas para poder adquirir las habilidades para efectuar dichas técnicas. En el libro de Sushruta, se nos muestran todas las intervenciones que realizaban los Vedas 2.600 años a.c.

El papiro de Ebers fue encontrado en el antiguo Egipto y data hacia el año 1.500 antes de nuestra época -durante el reinado de Amenhotep I de la dinastía 18- y fue hallado en los restos de la tumba de Assasif en Luxor. Lo descubrió Edwin Smith en 1.862 y posteriormente a su hallazgo fue comprado por George Ebers, quien hizo su traducción, dándole su nombre al papiro. En la actualidad se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Leipzig. Se trata de un papiro de más de 20 m. de longitud y 30 cm. de alto. Contiene 877 apartados, en los que se describen enfermedades y también -muy importante- la farmacología egipcia compuesta por más de 700 sustancias. Así como la curación de las heridas de guerra con técnicas que hoy serían parte del arsenal de un cirujano plástico.

Está escrito en hierático. Contiene también tratados sobre los desórdenes mentales y hace descripciones muy precisas sobre la depresión y la demencia. En él también podemos encontrar el tratamiento de las quemaduras.

Existe otro papiro en el que aparecen las primeras intervenciones de cirugía plástica. En este documento se describen intervenciones faciales en labios, nariz y reconstrucción nasal. El inglés Edwin Smith lo compró en 1.862 -en la necrópolis de Thebes a un mercader llamado Mustafá Aga- este documento es conocido como el papiro de Smith. Posteriormente fue heredado por su hija, quien lo presentó a la Sociedad Histórica de Nueva York en 1.906 y fue el Dr. Henry Breasted -prestigioso egiptólogo de la Universidad de Chicago- el que hizo su traducción. En él, el Dr. Breasted explica estas intervenciones de cirugía realizadas 3.000 años antes de Cristo.

El papiro de Smith, tiene una longitud de 5 m. y en él se describen 48 casos quirúrgicos, tratamiento de las heridas, abcesos, úlceras y tumores. Nos explica como reparar lesiones de la nariz, de las extremidades, etc.

La traducción del mismo, hecha por el Dr. Henry Breasted, se publicó en 1.930 en la Universidad de Chicago. Breasted aseguró que había sido escrito entre 2.500 y 3.000 años antes de Cristo.

Es importante destacar la aportación de Hipócrates de Cos (siglo IV a.c.), autor del Juramento Hipocrático. En la isla de Kos -Grecia- es donde se encontró dicho Juramento e instrumentales descritos por él mismo para la cirugía, así como el fórceps. También en este juramento se lee: A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesario abortivo; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa. A cualesquier casa que entre, iré por el beneficio de los enfermos. y se aboga por la integridad moral y por la libertad del médico.

En Oriente, la cirugía era practicada por los Koomas o alfareros persas que practicaban las técnicas de reparación de las heridas de guerra.

Fue Celso en el siglo I a.c. quien describió los primeros colgajos de avance. La biblioteca de Celso -Biblioteca Celsius- se halla en Éfeso, Capadocia (Turquía). En el 'Libro de medicina' de Celsius, en el capítulo 23 del libro 8, se habla de las úlceras en extremidades producidas por el frío y como se trataban. Cornelius Celsus, nació en Roma, vivió en tiempo de Cristo y es a él a quien corresponde reconocer como el verdadero padre de la Cirugía Plástica.

Más adelante encontramos a Claudio Galeno, siglos I-II d.c. Fue quien introdujo el emblema de Galeno -el emblema de la farmacia-. Aparece en muchas láminas y frisos de aquella época, curando a los gladiadores e incluyendo una descripción de sus instrumentos como bisturís y pinzas para poder realizar estas prácticas. (89)

La Edad Media es una época bastante silente aunque aparecen figuras como Pablo de Egina en el siglo VII d.c. quien nos describe el tratamiento de la ginecomastia en varón, así como las heridas de flecha y el tratamiento para cada una de éstas.

También en el Siglo VII aparece la descripción de la reconstrucción realizada al emperador Justiniano II cuya nariz mutilada en una lucha fue reconstruida con la técnica de colgajo frontal o colgajo indio.

Es en la medicina árabe donde se produce el gran avance en esta época. Avicena, en el siglo X-XI fue el gran padre de la medicina de aquella época. Está enterrado en la tumba de Hamedam en Irán. Describió muchas técnicas quirúrgicas y muchos instrumentos. Avicena, -en árabe Ibn-Sina- escribió el Canon de la Medicina.

Fue también en España, concretamente en Córdoba, donde Averroes creó una escuela de medicina de gran importancia en el siglo XII. Averroes -en árabe Ibn-Rushd-, nos dejó diversidad de textos con dibujos y láminas, en las que se aprecian las diferentes técnicas quirúrgicas para reparar las heridas.

En Occidente Galeno, Avicena e Hipócrates, son considerados los padres de la medicina antigua.

Así mismo en España, en Medina Al-Zahara, s.XI d.C, estaba el Hospital Nazarí y la Escuela de Medicina que alcanzó mucha importancia, con un cirujano llamado Albucasis, quien escribió el libro Al-Tasrif, donde se incluyen muchas intervenciones de cirugía para heridas de guerra con plastias y suturas.

Y ya en Europa en el siglo XII d.C., nos encontramos a Guy de Chauliac. Fue él quien recomendó que las heridas debían limpiarse y suturarse con puntos sueltos, en contra de la teoría Galénica que sostenía que había que dejar que la herida hiciera pus. De él nos han quedado sus tratados de Cirugía Magna en los que podemos ver descripciones de las consultas. Fue profesor de la Universidad de Montpellier y médico de Papas y alta sociedad. Hizo la descripción de instrumentos para extracción de flechas en sentido contrario a la penetración de las mismas, así como de aparatología para la preparación de medicamentos.

En siglo XIII hubo un gran frenazo de la cirugía, provocado por la Inquisición, durante el pontificado de Inocencio III. Se ordenó quemar los libros de medicina y se prohibieron las intervenciones quirúrgicas, bajo castigos de pena de muerte a quien efectuara estas prácticas. En estos momentos y en consecuencia, la medicina pasó a manos de barberos-cirujanos y pasó a ser considerada como un arte menor.

En el siglo XV en pleno renacimiento, la cirugía aún estaba muy desprestigiada y perseguida, pero enfermedades como la sífilis y la lepra causaban grandes amputaciones. Lo cual provocó su resurgimiento. La familia de los Brancas -Sicilia- fue quien introdujo el colgajo indio modificado, que consistía en usar no la piel de la frente, sino la piel de la cara interna del brazo y pasó a conocerse como colgajo italiano.

No obstante Gaspar Tagliacozzi -Profesor de Anatomía en la Universidad de Bolonia (s.XXVI)- fue quien perfeccionó esta técnica, la describió magistralmente y la rediseñó para la reconstrucción nasal; usando para ello la piel de la cara interna del brazo, evitando así, cicatrices en la frente, además de describir todo un aparataje para inmovilizar el brazo en esta posición. Tagliacozzi incluyó en 1.597 esta técnica en su libro "De Curtorum Chirurgia per Insitionem",(90) el cual representa la primera monografía estructurada de la Cirugía Plástica, donde además de describir la técnica y sus instrumentos, diseñó también ortesis para sustituir las narices amputadas y otras partes de la cara. Este libro fue publicado en Venecia y se considera a Tagliacozzi el segundo padre de la cirugía plástica. Fue perseguido y una vez muerto, su obra fue quemada por la Inquisición.

Fue en el siglo XVIII cuando aparece la figura de Ambrosio Paré -cirujano militar- quien tuvo gran relevancia con su actuación en la batalla de Turín. Paré era un cirujano ecléctico, que hizo grandes descripciones de prótesis para amputados, tanto de mano como de extremidades inferiores y nos dejó la primera descripción, de la que se conoce existencia, del tratamiento del labio leporino mediante puntos horizontales en U.

Posteriormente vuelve a haber un período de letargo de varios siglos, con decadencia cultural e ignorancia científica.

Es ya en el siglo XIX, con los avances de la anestesia, donde se produce un salto importantísimo en el campo de la cirugía y a su vez en el de la cirugía plástica. Fue Von Graefe quien describe la reconstrucción nasal en las guerras napoleónicas. También por aquella época, el Barón de Dupuytren hace la primera descripción detallada de la fibromatosis palmar así como una clasificación de quemaduras según su profundidad.

Es en esta era, cuando Sir Astley Cooper realizó el primer injerto cutáneo. Además se nos describen plastias tan importantes como el cruzado de piernas, o cross-leg. Flap descrito por Hamilton en 1.852. También fueron importantes los descubrimientos de Pasteur, así como la aportación de Reverdin en 1.869 con su descubrimiento del trasplante mediante pequeñas porciones de piel, para reparar las heridas. Von Dhiersch en 1.886, en vez de usar estos pequeños trozos de piel, usó largas tiras de piel. Lo mismo ocurre con el inglés Wolfe que en 1.875, junto con el alemán Krause en 1.893, describen el injerto de piel total para reparar las heridas.

Coincidiendo con la primera guerra mundial nacieron los grandes centros de cirugía monográfica para heridas de guerra. Fue en Estados Unidos donde Blair montó el primer servicio de cirugía plástica en el Barnes Hospital de Washington University y publicó -junto con Barret Brown- los trabajos de desarrollo y perfeccionamiento de la técnica de injerto cutáneo de espesor parcial.

Simultáneamente, en Francia, Morestin crea y dirige los primeros trabajos de Cirugía Plástica en el hospital militar Val de Grace de París. En sus contribuciones se encuentra la idea de la disección subcutánea para el cierre de las heridas en tensión, así como la descripción de las Z-plastias para evitar las contracturas. Su trabajo inspiró a muchos discípulos, entre ellos el británico Harold Gillies, que posteriormente fundó el Centro Reconstructivo del Hospital Queen Mary en Kent. Por su impresionante labor fue nombrado caballero por la Reina de Inglaterra. También en Inglaterra fueron muy importantes los trabajos de McIndoe.

Ya en la Era Moderna, concretamente en 1.939, Padgett introdujo el dermatomo que es un instrumento muy útil para la toma de injertos de una forma eficiente.

En 1.944, Bunnell publicó su obra magistral "The Surgery of the Hand",(91) que aun constituye uno de los trabajos de referencia en la cirugía moderna de la mano. Tanto Sterling Bunnell como William Littler, fueron en Estados Unidos precursores y pioneros de la cirugía de la mano.

A nivel de Cirugía Estética, se empezó también con la cirugía de la pirámide nasal. Fue el americano John Orlando Roe el primero en realizar el abordaje estético nasal. Posteriormente el alemán Joseph publicó un análisis exhaustivo de cómo operar la nariz. Por este importante trabajo es considerado el padre de la Cirugía Estética nasal moderna.

En l.898, Jacques Joseph publica su libro "Surgical Correction of the Nose", en el que reporta excelentes resultados con incisiones externas. Seis años más tarde -1.904-, Joseph nos describe un abordaje interno para la rinoplastia estética. Y en 1.931 nos presenta una nueva obra "Nasenplastik und Sonstige Gesichtsplastík," (92) con la que fundó las bases de la rinoplastia cerrada.

Años más tarde -1.934- Rethi, describió la técnica de Rinoplastia Abierta, tal como se conoce en la actualidad, con la incisión en la columela. También en esta Cirugía Plástica moderna, es importante destacar la descripción que hizo Edward Zeis en l.838, en su libro "Handbuch der plastischen Chirurgie", (93) quien verdaderamente describió esta especialidad como Cirugía Plástica.

Es en la segunda mitad del siglo XX cuando se experimentan los grandes avances en cirugía plástica ya que se incorpora el gran desarrollo de la física, la química y de la fibra óptica, también del microscopio para avanzar en las técnicas de cirugía plástica. Llegan los grandes avances en Microcirugía con los micro-instrumentos. En 1.965 Krizek realizó el primer trasplante experimental de un colgajo epigástrico con la arteria epigástrica superficial en un perro. En el mismo año, Tamai y Susumi, realizaron en Japón el primer trasplante de pié a mano. En 1.972, Harii y Ohmori, realizaron colgajos libres en humano. Harry Buncke, considerado el padre de la Microcirugía, realizó el primer colgajo libre de omento en 1.969 y fue uno de los mayores docentes de las técnicas de Microcirugía.

Después fue la liposucción la que experimentó un gran avance con los trabajos de Illouz y Fournier, así como los implantes con prótesis de silicona descrita por Kronig en 1.963. Y las técnicas de endoscopia, descritas por Oscar Ramírez y otros.

En España, el primer tratado sobre Cirugía Plástica aparece a principios del siglo XX de manos del profesor Cortes Lladó, Catedrático de Patología Quirúrgica de la Facultad de Medicina de Sevilla, que visitó la escuela francesa liderada por Morestin y plasmó sus conocimientos en su libro titulado "Cirugía Plástica Facial" (94). También son de destacar los libros de Cirugía Plástica publicados en el siglo XX por el Dr. Sebastián Mir-Mir. (94,95) Así mismo en España, el primer libro de Microcirugía fue publicado en el año 1.978 por Serra i Cañadell y tiene por título "Técnicas de Microcirugía" y los libros "Microcirugía en Quirófano Experimental" y "Microcirugia Reparadora" que le siguieron (96,97,98). El primer libro sobre la liposucción en lengua castellana, titulado "Liposucción en Cirugía Plástica y Estética", (99) fue publicado por Serra i Vila en 1.987. De los mismos autores y publicada en 1.995 encontramos la primera monografía sobre endoscopia para Cirugía Plástica titulado "Endoscopia en cirugía Plástica y Estética". (100)

En 1.997 fue cuando el ministro D. Manuel Romay Beccaria, en el paraninfo de la Universidad de Barcelona, durante el Congreso Nacional de la Sociedad española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética -organizado por el Dr. Serra Renom- prometió el cambio de denominación de la especialidad que en la actualidad ha pasado a llamarse Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

También a destacar el diseño y fabricación en el año 1.998 -en Estados Unidos por la casa Snowden Pencer- del primer retractor con endoscopio móvil para cirugía endoscópica aplicado en cirugía estética. Fue diseñado por el Dr. Serra Renom y dio lugar a cinco patentes. (101)

A nivel de la docencia, la primera asignatura de Cirugía Plástica que se impartió en España, tuvo lugar en la Universidad de Navarra a partir del año 1.985. Fue un encargo del Catedrático de Cirugía -profesor Juan Voltas Baró- al Jefe de Servicio de Cirugía Plástica -Dr. Serra Renom- quien posteriormente pasó a ser Secretario de Programa de Doctorado de la Cátedra de Cirugía y Director de un Curso de Doctorado de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, también pionero en programas de doctorado de Cirugía Plástica en España.

El servicio de Cirugía Plástica de la Clínica Universitaria de Navarra adquirió la docencia MIR monovalente para la enseñanza de Microcirugía debido a los cursos de formación que se impartían en esta materia, los primeros en España. Después adquirió la docencia completa de toda la disciplina.

La primera asignatura optativa de Cirugía Plástica que se dio en la Universidad de Barcelona, fue puesta en marcha por el Dr. Serra Renom en 1.995. En este mismo año el servicio de Cirugía Plástica de la Universidad de Barcelona, obtuvo por primera vez la acreditación para la docencia MIR.

En 1.997, el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, organizado por el servicio de Cirugía Plástica de la Universidad de Barcelona y que presidió el Dr. Serra Renom -como Presidente del Comité Científico y del Comité Organizador- dio lugar a la edición del libro "Historia de Cirugía Plástica en la Universidad de Barcelona",(95) en el que figuran las primeras historias clínicas recogidas por el profesor Pere Gabarró antes de la guerra civil ayudado por su colaborador Dr. Gras Artero, pioneros de la especialidad en España. También se describe como el profesor Gabarró diseñó su dermatomo y la plancheta de tensión de la piel, instrumentos que han tenido renombre internacional.

Además se detalla la presencia, dentro del Hospital Clínico, de eminentes cirujanos plásticos, como el profesor Jaime Planas en la cátedra del profesor Piulachs que tenía su sección en un anexo al Dpto. de Cirugía. Así como, el profesor Sebastián Mir-Mir que también estuvo en el Clínico, en la cátedra del profesor Arandes; de esta manera se enumeran todos los cirujanos plásticos que pasaron por esta institución y que aportaron su labor. Otro ejemplo de ello es el profesor Brualla, uno de los líderes en cuanto a tratamientos de las lesiones cutáneas con láser y que estaba en la cátedra de Dermatología, siendo él cirujano plástico.

En la actualidad, la Cirugía Plástica, Estética y Reparadora española, ocupa unos de los primeros puestos a nivel mundial. Está adaptada multi-disciplinariamente, colaborando con todas las disciplinas universitarias y adoptando todo los avances técnicos para conseguir así los mejores resultados. Es notorio el avance que han aportado las nuevas aplicaciones como el escáner de multi-detectores para poder diferenciar y distinguir las pequeñas arterias que irrigan a los grandes colgajos empleados en Microcirugía, técnica descrita por el Dr. Masia, la Cirugía Robótica, la Cirugía Endoscópica y el bisturí armónico con rayos láser.

En la formación de un médico en el siglo XXI, la Cirugía Plástica adquiere una importancia primordial, ya que se deben emplear todos los recursos para que el alumno aprenda con el máximo nivel, llegando a la excelencia.

La Cirugía Plástica en una Facultad de Medicina del siglo XXI, es una materia de primera línea dentro de la enseñanza de la cirugía, ya que tiene que colaborar en el aprendizaje -por parte de los futuros médicos- para que la cirugía sea cada vez una cirugía más reparadora y reconstructiva, buscando la integración y no la amputación de la imagen corporal con criterios funcionales y estéticos.

 
 
medicina estetica - cirugia estetica - enlaces - nota legal - www.cirugia-estetica-catedra-bolonia.es
 
  Diseño web: Nitium